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Santa María,
una villa 495 años más joven
Por:
Carmen Luisa Hernández Loredo
Fotos:
Lázaro David Najarro Pujol.
Santa te llamó
el hombre de ultra mar. Eterna María de los españoles. Puerto Príncipe de
los criollos que te idolatran 495 años después de tu nacimiento.
Tus calles,
debajo del asfalto como prueba de urbe citadina, guardan la sangre de
Camagüebax. Tu cielo abraza al aura blanca del padre Valencia.
El beato Padre
Olallo sigue velando por los enfermos en tu tierra. El patricio Agramonte
mantiene machete en mano por tu libertad y un verso enamorado para su
Amalia.
Tú, señora
entre los ríos Tínima y Hatibonico, viste nacer al Lugareño, al Marqués de
Santa Lucía. Formaste en tu seno nutricio al Ismaelillo de José Martí.
Guardas con
celo de madre las huellas de la juventud indómita de Cándido González, Jesús
Suárez Gayol, entre otros, que se levantaron contra el oprobio de aquél
que, viniendo de tierra extraña, quiso gobernar a su Patria.
Comarca de
pastores y sombreros renaciste a la nueva era que el enero de 1959 puso en
tus manos para el bienestar de cada uno de tus hijos, reconocidos todos como
ciudadanos y como hombres por primera vez en tus 445 años de vida.
Te conocí
justo cuando los embates de los errores humanos llevaron al abismo a la obra
más representativa de la unidad humana, la URSS. Todo parecía indicar que el
ocaso europeo sería el inicio del amanecer americano que despuntaba en Cuba…
Hoy, Santa
María, Puerto Príncipe… Camagüey… llena de experiencia y de historia te
engalanas, contra todo pronóstico, para recibir un año más de vida, para ser
el centro de un cumpleaños preparado con gusto por tus hijos.
Más de cuatro
siglos de vida mellan tu arquitectura, tus espacios, tu belleza natural sin
embargo más de 300 obras constructivas reparan el paso del tiempo.
Tus
principales arterias se son iluminadas; desde ahora Cisneros, Independencia,
Maceo, Ignacio Agramonte, General Gómez, tienen mejor lumbre para alumbrar
en las noches y muestran nuevo rostro, remozado.
Restaurado
esta ya el núcleo de la “llamada ciudad del siglo XVIII” donde se enclava
el Parque, lugar donde se colocarán las tarjas conmemorativas de la
declaración del Centro Histórico de la ciudad Patrimonio Cultural de la
Humanidad.
El 16 por
ciento de la parte más añeja de la villa con sus plazas, parques, iglesias,
calles cortas en curvas, manzanas irregulares, casas de estilos diferentes
con aleros de madera, sus calles estrechas, anchas, cortas, se engalanan
para el reconocimiento.
Camagüey, como
todas las ciudades, no escapa a la modernidad. Sin embrago, tú Santa María
del Puerto del Príncipe estás aquí, en cada parte de la urbe.
Así, entre
paredes de centurias pasadas, balcones de antaño y adoquines con rieles de
tranvías se hace público un romance indetenible.
Este dos de
febrero Camagüey cumple 495; este dos de febrero sella un amor de casi 500
años con la vida una ciudad nacida a orillas del mar.
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