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Primero de mayo de 2007: Condena
enérgica en Camagüey por continuidad de fraudes judiciales en Estados
Unidos
Texto y fotos Lázaro David
Najarro Pujol
"La voz que vais a sofocar será más
poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora». (August
Spies: 11 de noviembre de 1886)
La
injusticia tembló una vez más este martes primero de mayo de 2007 en el
desfile por el Día Internacional de los Trabajadores. Miles de
camagüeyanos reclamaron enérgicamente justicia ante la vergonzosa
complicidad del gobierno de Estados Unidos de América en la liberación,
bajo fianza, del terrorista confeso Luis Posada Carriles y condenaron la
continuidad de los fraudes judiciales en el país norteño.
El desfile central de esta provincia se desarrolló en la Plaza de la
Revolución Ignacio Agramonte de la centenaria ciudad de Camagüey. La
estatua de El Mayor estuvo altísima —como siempre— ante “…nuestra vista
interior, como símbolo y eterno ejemplo de pureza moral, de cívica
grandeza", a decir de Aurelia Castillo de González.
Desde horas tempranas de este martes victorioso, miles de niños y
niñas, adolescentes, jóvenes y adultos, “más unidos, fuertes y
solidarios que nunca”, recorrieron las calles del Camagüey legendario
portando banderas de múltiples colores, se reunieron en los puntos de
concentración y desfilaron en marcha combatiente.
El
movimiento obrero agramontino recordó también a los Mártires de Chicago,
donde tuvo su origen la conmemoración del Día Internacional de los
trabajadores.
En una convención de la Federación de Trabajadores de Estados Unidos
y Canadá en 1884, se llamó a luchar por la jornada laboral de 8 horas,
en lugar de 10, 12 y hasta 16 horas que prevalecía.
La organización obrera pretendía implantar la jornada de 8 horas a
partir del primero de mayo de 1886, pero ante la negativa de .la
oligarquía ocurrieron multitudinarias manifestaciones: 200.000
trabajadores iniciaron la huelga, mientras que otros 200.000 obtenían
esa conquista con la simple amenaza de paro.
“El 3 de mayo August Spies, director de un periódico laborista, habló
ante 6 mil trabajadores. El grupo de huelguistas se dirigió después a
una fábrica cercana, la planta McCormick, a manifestarse. Pronto llegó
la policía, abrió fuego y mató por lo menos a un huelguista, hiriendo a
muchos más.” (Se calculan 38 muertos y más de 200 heridos en esa
masacre).
Posteriormente
se consumaba un verdadero crimen judicial que llevó al patíbulo, el 11
de noviembre de 1886, a los principales “implicados” , por lo cual en
1890 fue escogido el 1º de mayo para celebrar el Día Internacional de la
clase obrera y conmemorar la huelga que terminó con la condena o
asesinato de August Spies, Adolf Fischer, Georg Engel y Albert Parsons.
Nuestro héroe nacional José Martí, en aquel entonces corresponsal en
Chicago del periódico La Nación de Buenos Aires, Argentina, describió de
esta forma la patética ejecución de los huelguitas:
...salen de sus celdas. Se dan la mano, sonríen. Les leen la
sentencia, les sujetan las manos por la espalda con esposas, les ciñen
los brazos al cuerpo con una faja de cuero y les ponen una mortaja
blanca como la túnica de los catecúmenos cristianos. Abajo está la
concurrencia, sentada en hilera de sillas delante del cadalso como en un
teatro... Firmeza en el rostro de Fischer, plegaria en el de Spies,
orgullo en el del Parsons, Engel hace un chiste a propósito de su
capucha, Spies grita: "la voz que vais a sofocar será más poderosa en el
futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora». Les bajan las
capuchas, luego una seña, un ruido, la trampa cede, los cuatro cuerpos
caen y se balancean en una danza espantable...
El
tribunal sentenció a cadena perpetua a Samuel Bielden y Michael Swabb, y
a 15 años de trabajos forzados a Oscar Neebe. “Estudiosos del tema han
señalado que en 1893, el nuevo gobernador de Illinois Altgeld y el juez
Eberhardt establecieron que los ajusticiados no habían sido culpables de
ningún crimen. Por el contrario, se comprobó que el procurador de ese
entonces había arreglado al jurado y las pruebas concernientes para
lograr el veredicto que exigían los oligarcas.” La “justicia”
norteamericana privó de la vida a otros dos inmigrantes en 1927, también
anarquistas: los italianos: Incola Sacco y Bartolomeo Vanzetti. La
“justicia” norteamericana continúo “equivocándose” con el asesinato en
la silla eléctrica, en 1953, de los esposos Rosenberg.
El fraude judicial se repitió una vez más en Estados Unidos, casi al
final del siglo XX, cuando cinco luchadores antiterroristas cubanos:
Antonio, Fernando, Gerardo, Ramón y René, fueron sentenciados a largas
condenas por luchar contra el terrorismo. Pero la “justicia”
norteamericana permitió que se dejara en libertad bajo fianza a un
verdadero asesino: Luis Posada Carriles
Este
primero de mayo también los camagüeyanos exigieron la liberación de
estos dignos hijos de la Patria de José Martí, homenajearon a los
Mártires de Chicago y exigieron que se aplique la justicia al terrorista
Luis Posada Carriles, autor de disímiles crímenes, torturas y atentados.
Nota:
http://sepiensa.org.mx/contenidos/historia_mundo/siglo_xx/eua/1_mayo/1_mayo.htm
La proclama decía: Trabajadores: la guerra de clases ha comenzado. Ayer,
frente a la fábrica McCormik, se fusiló a los obreros. ¡Su sangre pide
venganza! ¿Quién podrá dudar ya que los chacales que nos gobiernan están
ávidos de sangre trabajadora? Pero los trabajadores no son un rebaño de
carneros. ¡Al terror blanco respondamos con el terror rojo! Es
preferible la muerte que la miseria. Si se fusila a los trabajadores,
respondamos de tal manera que los amos lo recuerden por mucho tiempo. Es
la necesidad lo que nos hace gritar: ¡A las armas! Ayer, las mujeres y
los hijos de los pobres lloraban a sus maridos y a sus padres fusilados,
en tanto que en los palacios de los ricos se llenaban vasos de vino
costosos y se bebía a la salud de los bandidos del orden... ¡Secad
vuestras lágrimas, los que sufrís! ¡Tened coraje, esclavos! ¡Levantaos!
http://www.tvyumuri.co.cu/paginas%20recomendadas/Primero%20de%20mayo/Los%20m%E1rtires%20de%20Chicago/Indice.htm
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