|
Nuevitas: ciudad de columnas predominantes y
hermosos vitrales
El parque más popular
de la ciudad, el Salvador Cisneros Betancourt, es uno de los lugares que más
historia expresa por la arquitectura que le rodea.
Por Lázaro David Najarro
Pujol
En la ciudad de Nuevitas,
en la península de Guincho, a 75 kilómetros al norte de Camagüey, la capital
provincial, dio origen la villa de Santa María del Puerto del Príncipe.
Nuevitas es actualmente una de las comarcas más importantes de Cuba por su
actividad comercial e industrial.
La centenaria comarca que
por su tamaño es la menor de los municipios agramontinos, tiene actualmente
una extensión de 415,34 kilómetros cuadrados y una población de ardedor de
40 mil habitantes, según el censo de 2002.
Historia
La villa de Santa María del
Puerto del Príncipe, se asentó inicialmente en Punta del Güincho, en la
norteña Bahía de Nuevitas, según un plano encontrado en el Archivo General
de Indias, aunque aparece además los nombres de Pueblo Viejo y Valle del
Chorrito de “Lázaro Pinto”, al este de la actual ciudad de Nuevitas,
confirmado también en documentos del siglo XVIII. Desde el asentamiento se
podía observar el mar.
Explica
Losvany Hernández Mora, Arqueólogo especialista del
Centro de Investigaciones de Medio Ambiente de
Camagüey, que el
sitio original se encuentra al sur de la península de Pastelillo, en el
perímetro septentrional de la bahía, a unos 3 kilómetros de la ciudad. Se
yergue en un pequeño valle de unos 200 metros de ancho y 400 de fondo,
abierto al mar por el sur entre las alturas del Vigía al oste y la del
Fuerte El Soberano por el este, las que cierran el valle en dirección norte.
Ha quedado demostrado
también, a través de la Arqueología, que el Guincho se corresponde como el
primer asentamiento de Santa María del Puerto del Príncipe, una de las
primeras siete villas cubanas, fundadas en el proceso de conquista y
colonización de la Isla a principios del siglo XVI.
Jorge Juárez
Cano, en su libro Apuntes de Camagüey
,
asegura que ese día: «... llegó el
teniente Ovando y su pelotón de jinetes a punta del Güincho, Nuevitas, y
momentos después, por rara coincidencia, arribaba al mismo punto el
bergantín del gobierno, procedente de Baracoa, con el resto de los
castellanos destinados allí por Velázquez. Desembarcaron éstos y reunidos
todos y bajo la misma cruz que allí plantó el Almirante el 18 de noviembre
de 1492, se procedió a la fundación de la villa, con el ceremonial de
costumbre.
«Inmediatamente
el heraldo del teniente Ovando leyó el bando o pregón del gobernador
general, en NOMBRE DEL REY; dicho oficial declaró instalado el Ayuntamiento,
compuesto del alcalde, dos regidores, alguacil y escribano; anunció la
instalación de la Parroquia, y de los oficiales reales que eran: contador,
tesorero, factor y vendedor, y avisó por tres veces, que se iba a fundar
allí una Villa que «DEMANDABA OPOSICIÓN, EN NOMBRE DEL REY».
«Visto que nadie se opuso a
las pretensiones del teniente Ovando, éste declaró fundada la Villa del
Puerto del Príncipe, por su Ayuntamiento, Párroco y Oficiales Reales, los ya
nombrados, y por vecinos a todos los presentes, mandando que las
autoridades, clérigos y oficiales reales tomasen inmediatamente posesión de
sus cargos y jurasen ante el escribano el fiel cumplimiento de sus
obligaciones y deberes para con la Villa, "E CON EL REI" y cada uno ocupó su
puesto. »
Pero, según algunos
autores, la zona estaba infectada de mosquitos y el agua no era abundante.
Como consecuencia de estos inconvenientes geográficos, los habitantes se
vieron obligados a buscar un lugar más adecuado y, en el propio 1516, la
villa se establece en el cacicazgo de Caonao, a la orilla del río del mismo
nombre.
La historia de la
demarcación comienza cuando Cristóbal Colón, en 1492 divisa, probablemente
en el mes de noviembre, durante su primer viaje, la gran bahía de lo que hoy
se conoce como Nuevitas, mientras que en 1514 Don Diego de Velázquez intentó
fundar una población en el lugar visitado por Colón pero las duras
condiciones naturales no resultaron propicias.
Se asegura que la fecha de
su fundación data de 1775 y cinco años más tardes, en 1780, deviene puerto
de cabotaje y en 1783 contaba con aduana, aunque obtuvo el título de ciudad
en 1886. Posteriormente se erigió un portezuelo en el estero del Bagá, con
su correspondiente villorrio; y en 1789 comienza a fomentarse, en el estero
de Ginferrer, en la ensenada del Guincho, otro asentamiento poblacional.
Pero, en 1801 los ingleses
atacan el Bagá; más tarde, en 1817, se "funda" el pueblo del Bagá, que al
año siguiente se declaró colonia. En el propio año se crea también San
Miguel de Nuevitas. En ambos casos, contribuyeron a poblarlos inmigrantes de
la Florida y Nueva Orleáns, hasta que son arrasados, en 1821, por una
tormenta y muchos de sus pobladores se trasladan a la ensenada del Guincho.
En 1824 Pueblo Viejo
recibe el nombre de Caridad del Guincho y San Fernando de Nuevitas,
indistintamente.
El 28 de febrero de 1828,
el Capitán General de la Isla decretó que el Ayuntamiento radicara
precisamente en aquel sitio. Pueblo Viejo sucumbió definitivamente. En 1878,
se cristianizó en término municipal de la recién creada provincia de Puerto
Príncipe.
Después de 1959 Nuevitas
recibió el nombre de Ciudad Industrial. Se construyeron importantes centros
económicos. La pequeña ciudad portuaria comenzó a crecer con los
microdistritos, las empresas de Fertilizantes Nitrogenados "Revolución de
Octubre" (EFRO) y de Producción de Alambres de Púa y Electrodos, la Fábrica
de Cemento "26 de Julio", la Termoeléctrica "10 de Octubre", entre otros.
Todo un atractivo para
pobladores y visitantes foráneos es su bahía, una de las más grandes del
país, en la se alzan, tres islotes dispuestos por la naturaleza como
centinelas, bautizados como "Ballenatos" por su forma de ballena, donde
viven y se desarrollan cientos de iguanas, al igual que la Anoris ballenatus,
especie de lagartija única en el mundo, cuyo rabo semeja la hoja fina y
alargada de una planta.
Nuevitas es muy conocida en
el mundo, además de su historia, por el Polo Turístico de Santa Lucia,
ubicado a 72 kilómetros del centro de la ciudad industrial. Es uno de los
balnearios más hermosos del país, entre palmeras y la armoniosa combinación
de aguas de color verde esmeralda y blanquísimas arenas.
Se distingue
por hoteles como "Hotel Club Amigo Mayanabo", "Hotel Club Amigo Caracol",
"Hotel Club Amigo Santa Lucía", "Hotel Oasis Brisas".
En este sitio se
desarrolla el Festival Playa Santa Lucía, el cual se celebra anualmente en
el mes de febrero, promoviendo de esta forma la cultura popular tradicional
con la de otros países.
Arquitectura
La vieja ciudad de Nuevitas
se distingue por múltiples elementos arquitectónicos, especialmente del
eclecticismo, heredero directo del neoclasicismo. Junto a sus columnas
predominantes sobresalen los hermosos vitrales, con su decoración vítrea y
multicolor radicular que adornaban los arcos de medio punto predominantes en
los principales edificios de los tiempos fundacionales.
Se combinan su escasa
carpintería con elementos de cristal que les hacen exhibir una imagen
elegante en tanto utilitaria el las que junto a los marcos, las verjas y
balaustradas contribuyen a la preservación de los cristales.
Los añejos edificios, de
finales del siglo XIX y las primeras décadas del XX, se diferencian por las
puertas altas, generalmente de cedro o roble tributan una inigualable
distinción a la urbe que desde varios puntos se aprecia la bahía. Es una
tiene su trazado de calles sobre lomas que permiten la visualización de
largas extensiones de tierra.
El parque más popular de
la ciudad: el Salvador Cisneros Betancourt, es uno de los lugares que más
historia expresa por la arquitectura que le rodea. Muy próximo está el
edificio de gobierno y la iglesia católica de imponente belleza ecléctica.
Los parques del Centro Histórico y de la zona moderna se embellecen con
diversas ceibas centenarias y abundantes jardines, estos últimos
especialmente en las aceras de la calle Martí que comienza desde el
Astillero y culmina en la Alameda. A esta flora se suman pequeño bosque que
se encuentra en el centro de cada manzana y que posee un número importante
de especies.
Notas
Apuntes de Camagüey, Jorge Juárez y Cano, Camagüey. Imprenta
Popular. Independencia 10. 1929. página 18.
Fuente:
http://www.hicuba.com
|