Con modestos recursos hemos creado una
página personal que nos permite ser protagonista en la alerta de Fidel:
¿Quiénes pueden persuadir al mundo? Los comunicadores, los que
transmiten mensajes, y cuando mayor sea la eficacia, la gracia, el arte,
la transparencia, la valentía con que, sin concesión alguna, los
transmitan, más personas conquistarán, más mentes se liberaran de la
mentira.”
Cumple el sueño expresado en el Segundo
Pleno ampliado de la Unión de Periodistas de Cuba, celebrado en octubre
de 1999: “En un futuro próximo, esperamos que pueda extenderse esta
posibilidad fuera de la capital, tanto para los medios como para los
propios periodistas.”
El sitio ha contribuido a dar a conocer
acontecimientos diversos de Cuba y América Latina, proyectos y
publicaciones de diferentes temáticas aprovechando las posibilidades que
nos brindan las nuevas tecnologías de comunicación.
Camagüebax en estos años no solo ha
llegado a internautas de nuestro país, sino de América Latina y Europa,
entre los que sobresalen Perú, México, Estados Unidos, Ecuador,
Alemania, España, Colombia, Venezuela, Francia, Argentina, Republica
Dominicana, Puerto Rico, Polonia y Suiza.
El
Comandante en Jefe Fidel Castro explicaba en el Octavo Congreso de la
FELPA, que “… de estos años vamos a sacar tremenda fuerza, hemos hecho
nuestra más hermosa y la más grande de todas las causas, y sabemos que
esas causas se defienden, se consolidan, avanzan y triunfan, a través de
las ideas… de verdades, para crear esos factores subjetivos que aceleran
el curso de la historia…”
Los periodistas podemos contribuir
desde nuestras trincheras, la computadora que poseamos en el hogar o en
la redacción, a defender, consolidar, avanzar y hacer que triunfen esas
grandes causas.
Desde la pequeña trinchera de ideas
podemos sembrar una nueva conciencia que descubra al hombre sus
posibilidades, lo acerquen a lo mejor de sí y lo conviertan, por tanto,
en un ente activo y centro de la transformación social sin precedentes
que promueve el socialismo.
“Tenemos que globalizar nuestros
hábitos de pensar, abogaba Fidel en una de las sesiones del Congreso de
la UPEC, apartarnos de pensar sólo en la localidad, pequeña, mediana o
grande, y ubicarnos en el planeta donde estamos obligados a vivir.”