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Pide periodista cubana al Fiscal General de
Estados Unidos
Estimado
Fiscal General Mukasey:
A su edad,
habrá alcanzado a comprender que la vida es un brevísimo regalo que se nos
hace. Sin embargo, solemos darnos cuenta de ello cuando el tiempo se acaba,
justo cuando queremos resarcir los errores cometidos en nuestro fugaz paso
por el mundo, y soñamos con comenzar a hacer algo bueno por los demás, pero
particularmente por nosotros mismos, porque a todos nos gusta, a no dudarlo,
que se nos recuerde con cariño y respeto. De lo contrario, ¿qué sentido
tendría la existencia?
Yo sé que
cualquier decisión que usted tome respecto a Olga y Adriana, estará bajo la
mira de muchísimas personas cuya misión en la tierra es mostrarnos el camino
del infierno, a saber, todo lo perverso y
malvado que puede ser el corazón humano, pero por esa misma razón, por
muchas razones que es imposible referir aquí, podría usted marcar la
diferencia en un caso comparable tan sólo con el triste e imperdonable
destino de los esposos Rosemberg, asesinados por hacer valer su legítimo
derecho de pensar con cabeza propia.
Le pido en
nombre de su esposa, de sus hijos y sus nietos; en nombre de los más nobles
sentimientos del pueblo norteamericano al que desde su envestidura Usted
representa, que le regale a estos dos matrimonios la felicidad de un
reencuentro después de tantos años de injusta y cruel separación. Hágale
justicia. Se la merecen. Marque Usted el antes y el después de sus vidas, y
tenga la certeza de que todos los hombres de bien de este sufrido planeta,
le recordaremos por siempre.
Lo abrazo,
sinceramente, con todas mis esperanzas a flor de piel.
Sonia Castillo
Cabreja
Periodista cubana.
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