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El Guión Radiofónico
En la radio, como en
el cine y la televisión, el guión es vital. El éxito de cualquier
programa radiofónico depende de la calidad del guión. En él se traza la
historia para contar, los argumentos, con sus personajes, escenarios, el
tiempo y la acción. Del guión –reitero– depende el éxito o fracaso de un
reportaje, un documental, una crónica, un testimonio, un comentario...
Con un buen guión tiene el director garantizada una parte importante de
la efectividad del mensaje radiofónico.
El guión es para el realizador,
el narrador, el locutor, el actor, el operador de sonidos y el musicalizador de radio, como la partitura para una orquesta. Está en él
la obra que se va a interpretar. Debe contener explicados, sin omisión,
todos los elementos del argumento que se ha de narrar.1
«El guión es el que
proporciona la información precisa a cada ejecutante, cada
expedicionario, distinguiendo ante todo los campos; después, a quién
corresponde la indicación en cada uno de ellos; y luego concretando qué
es lo que se ha de hacer y cómo hacerlo. Incluye, por lo tanto,
instrucciones (quién, qué, cuándo, cómo, dónde) y los textos de lectura
o parlamentos. El guionista deberá contar con cada uno de los medios a
que se tenga acceso y usarlos adecuadamente en cada caso, ciñéndose al
axioma de que la economía de medios es virtud:
Medios humanos:
los
componentes de los cuatro equipos de los que se nutre realmente el
programa: qué sabe, puede, quiere, debe hacer, en cada caso, cada
miembro de cada uno de ellos y todos en conjunto, o por secciones.
Medios técnicos:
prestaciones –y número, en su caso– de los distintos elementos técnicos.
«Disponibilidades de
documentación, archivos, fondos musicales, etc. Con esos ingredientes y
sus conocimientos, habilidad, ingenio y/o experiencia va a cocinarse, en
esqueleto, esbozo o cuerpo pleno, vestido y perfumado, el futuro
programa.
En el guión está la historia entera, la forma de contarla y la
manera (momento, intensidad, duración, etc.) en que se va a hacer uso de
recursos que la apoyen: ráfagas musicales, ecos, fondos, silencios,
grabaciones…El guión es el suelo en el que nos movemos, los
acontecimientos que ocurren sobre él, la identidad prestada a los que se
mueven y la máquina misma que tira de los hilos por los que se transmite
el movimiento».
En el guión deben
estar explícitos los planos que determinan la situación, ya sea
temporal, física o de intención de los distintos sonidos.2
«Hay varios tipos de
planos:
Planos espaciales de
narración: Son situaciones en el espacio: lugar donde se produce la
acción y los cambios que le afectan.
Planos de presencia:
Es la
relación de cercanía o lejanía con respecto al plano principal, que es
con el que el programa se viene produciendo, independientemente de que
en el momento en que se da ese sonido –en un segundo, tercer o cuarto
plano– no haya nada en primer plano. Idealmente se sitúa al oyente en
ese plano principal o primer plano. Cuanto más cerca de él se produzca
el sonido a que nos refiramos, tanto más cercano será el plano.
Planos temporales de
narración:
Sitúan el tiempo en que la (s) acción (es) se produce (n): pasado,
presente, futuro, intemporalidad (tiempo no definido), atemporalidad
(fuera del tiempo).
Planos de intención:
Marcan
introspección, incursión en el sueño y/o la fantasía, complicidad, etc.
Estos elementos son
vitales para que el periodista pueda lograr un buen documental o
docudrama, en sí cualquier realización radial.
Notas
1) Lenguaje radiofónico.
URL: http://100cia.com/enciclopedia/Lenguaje_Radiof%F3nico#
Lenguaje_radiof.F3nico.
2) Lenguaje radiofónico.
URL: http://100cia.com/enciclopedia/Lenguaje_Radiof%F3nico#
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